El director de Planeación Institucional y Gestión Estratégica del Instituto Municipal Contra las Adicciones (IMCA), Kenny Rodríguez, informó que uno de los programas que se reactivaron y que tiene buen impacto es “Yo no soy cómplice” porque consta de tres etapas: pláticas y talleres, realidad virtual y trabajo con los docentes en el tema de salud mental.
Subrayó que también hacen alianzas con centros laborales, especialmente hoteles, para llevar información, pues muchos trabajadores son padres de familia y difícilmente asisten a las reuniones escolares.
En ese sentido, el funcionario consideró que es importante brindar información sobre el consumo de sustancias en adolescentes y jóvenes para tener herramientas que les permita identificar las señales de riesgo en sus hijos.

