Susana Pérez
El director del Instituto Municipal contra las Adicciones (IMCA), Alberto Ortuño, informó que el albergue para personas en situación de calle está casi al límite de su capacidad y es que muchas personas carecen de redes de apoyo, importantes para su rehabilitación y reinserción social.
Indicó que la capacidad es para 50 personas y hay 42 personas en proceso de rehabilitación y acompañamiento, y añadió que uno de los mayores desafíos es atender a quienes no carecen de apoyo, ya que sus procesos de rehabilitación son más complejos y requieren seguimiento especializado durante periodos más prolongados.
Por ello, considera prioritario tener espacios más grandes y mejor segmentados, donde sea posible separar a quienes tienen redes familiares activas de quienes enfrentan procesos de recuperación.
“Seguimos a las personas en situación de calle, solamente que queremos un espacio más grande para poder diferenciar quién tiene red de apoyo y quiénes no”, reiteró.

