El Caribe mexicano enfrenta un nuevo desafío turístico durante 2026, luego de una reducción superior a los 300 mil asientos de avión hacia la región, disminución que involucra a diversas aerolíneas internacionales como American Airlines, Delta y Spirit, lo que impacta directamente en la llegada de visitantes.
De acuerdo con el doctor Francisco Madrid Flores, director del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible (STARC, por sus siglas en inglés), se trata de un reto importante para la industria turística, ya que la conectividad aérea es uno de los principales factores para el flujo de viajeros.
El especialista señaló que la reducción en la oferta de vuelos podría reflejarse en menores niveles de ocupación hotelera y en una desaceleración de la actividad económica vinculada al turismo en el Caribe mexicano.

