Víctor Hugo Martínez tiene 15 años y es estudiante de preparatoria en la Lawrence Scool, donde recibió la invitación a participar en “El Abuelotón, los jóvenes de los 60 te necesitan”, que por quinto año realiza Radio Cultural Ayuntamiento (RCA).
Desde los nueve años, siendo boy scout, visitó una casa de cuidado de adultos mayores, donde estaba el abuelo de una de sus primas y no sabía en qué condiciones vivían, y desde entonces tuvo conciencia de que debía ayudarlos.
Por ello, cuando en la escuela les informaron del “Abuelotón”, platicó con sus padres sobre la manera en que apoyaría, y decidió involucrar a sus vecinos.
“La mayoría de las donaciones de mis vecinos fue por parte del chat grupal y para lo demás fuimos tocando timbres con mi abuela para ver quién quería donar y quién no”.
Su abuela tiene 82 años y le pidió que lo acompañara, porque por ser menor no podía ir solo a pedir el apoyo. Con esas visitas logró recopilar alimentos y productos de limpieza personal que junto tocando timbre por timbre
“Fuimos tocando los timbres, había gente que no hablaba español y tuve que hablar inglés, y de ahí vino una gran parte de las donaciones”.
Los nervios se apoderaron de Víctor Hugo, mientras recopiló la ayuda, ya que la última vez que hizo una labor altruista fue hace cuatro años, pero también se sintió bien al darse cuenta que hay gente que todavía se preocupa por el prójimo y por su bienestar.
“Me sentí muy bien porque me di cuenta que hay bastante gente a la que todavía le importa el bienestar de los demás, y aunque en el mundo hay muchos problemas y gente muy egoísta, hay un pequeño porcentaje que está dispuesta a hacer el bien”.
El apoyar a los demás, es algo que aprendió en casa, porque desde pequeño sus padres le enseñaron el valor de dar. Víctor Hugo planea hacer, en un corto plazo, un torneo de golf y recaudar fondos para ayudar a otros.
Finalmente, invitó a los jóvenes a sumarse a proyectos como “El Abuelotón” u otras acciones para ayudar: “Si tienen la oportunidad de ayudar, háganlo, no tienen que dar todo ni una ayuda gigante, con que pongan su granito basta”.

