El Instituto Municipal de Planeación (Implan) dio a conocer que del 2010 al 2023, Cancún pasó de 654 mil a 990 mil habitantes, lo que significa un crecimiento del 51% y en ese mismo periodo de 186 mil vehículos se pasó a 417 mil unidades, o sea, se tuvo un crecimiento de 124%, tasa superior al promedio nacional.
De acuerdo, a estas cifras, el parque vehicular se duplicó generando una preocupación alarmante, por lo que hay un vehículo por cada tres habitantes.
Esa motorizacióm acelerada refleja la creciente dependencia del automóvil, lo que ejerce una presión cada vez más mayor sobre la movilidad urbana, el tránsito y el medio ambiente.
Sin embargo, del 2014 al 2017 este crecimiento fue más notorio, de un 10% anual, por encima del 9 o 9% nacional.
Durante la pandemia, en 2020 y 2021, las tasas mencionadas cayeron drásticamente en Cancún, pero para el 2022 la recuperación fue rápida y retomó el crecimiento con mayor intensidad.
Cancún se ha convertido en una ciudad más motorizada, en donde el acceso al automóvil es más común y más rápido que la expansión habitacional.
El rápido crecimiento del parque vehicular plantea retos urgentes como congestión vial, emisiones contaminantes y sobrecarga de infraestructura, por lo que se necesitan soluciones sostenibles y transporte público de calidad, movilidad activa y planificación urbana con visión de futuro.

