El sector de la construcción y el transporte de materiales en Quintana Roo atraviesan por una de las crisis más severas de los últimos años.
De acuerdo con Víctor Guzmán Hernández, coordinador de Construcción y Transporte del sindicato de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) en el estado, la actividad ha caído abruptamente tras la conclusión de obras federales de gran escala como el Tren Maya.
Casos como ese han dejado sin empleo a miles de trabajadores y paralizado la gran mayoría de los proyectos privados y públicos en la región.
Señaló que la paralización de obras golpea a toda la entidad, pero el impacto es dramático en municipios como Tulum, donde Guzmán Hernández estima que cerca de 90 por ciento de obras están detenidas.
En tanto, que en Cancún se registra el paro de al menos una decena de desarrollos de gran tamaño. A nivel estatal, 70 por ciento de los proyectos están estancados o en “stand-by” por falta de financiamiento y la incertidumbre económica que provoca la pérdida de plazas laborales.
Casi entre 50 y 70 por ciento de la mano de obra ha tenido que emigrar y regresar a sus estados de origen (Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Tabasco) ante la imposibilidad de costear la renta y la alimentación sin ingresos fijos.

