Susana Mariscal
La falta de atención de los padres, o que el niño o adolescente no esté bajo la supervisión de un adulto, la inmadurez mental y la exposición a la tecnología, son factores que ocasionan el bullying en la comunidad estudiantil, explicó Griselda Morales Barragán, directora de la Unidad de Especialidades Médicas*-Centro Integral de Salud Mental (Uneme-Cisame, por sus acrónimos).
Ese tipo de violencia se presenta más entre los adolescentes y es un problema porque en su entorno se vive o hay la misma, y se convierten en “modelo a seguir” como agresor o receptor de la agresión.
Es decir, “absorben” la represión o violencia, lo que conlleva a una depresión o al enojo, que en ocasiones no se saben distinguir, o el porqué de ese comportamiento, explicó la especialista.
Durante varios meses se brindó una atención más específica a la prevención con el taller denominado “Prevención de la violencia en la adolescencia y la juventud”, con temas como desarrollo de habilidades socioemocionales para el autoconocimiento, la empatía, comunicación, el respeto a la diversidad y la conciencia pacífica, y la construcción de una cultura de paz.

