Con 21 años, Enrique Pérez se perfila como una de las jóvenes promesas de la música clásica con proyección internacional.
Originario de Cancún, el joven soprano ha dedicado más de siete años de su vida a una sólida preparación artística en Viena, una de las capitales mundiales de la ópera y la música clásica.
Tras este intenso proceso de formación, Enrique regresa a su ciudad natal para encabezar una puesta en escena de talla internacional.
Más allá del espectáculo, el joven artista destaca por su mensaje inspirador: invitar a la juventud a creer en sus sueños, a comprometerse con la disciplina y a descubrir en el arte y la música clásica una vía de expresión, crecimiento personal y transformación social.

