Tras meses de incertidumbre por la caída en el flujo turístico, el Caribe mexicano comienza a vislumbrar un escenario más alentado: factores como el alza a la turbosina, el incremento de tarifas aéreas, la reducción de asientos y la presencia de sargazo habían golpeado con fuerza al sector, generando preocupación entre hoteleros y prestadores de servicios.
El presidente del Consejo Hotelero del Caribe Mexicano, David Ortiz Mena, destacó que las expectativas para el último trimestre de 2026 son positivas. Señaló que la recuperación de rutas de temporada, prevista a partir de octubre, permitirá mejorar la conectividad y atraer nuevamente a visitantes nacionales e internacionales.
Con ese panorama, el sector turístico confía en que la reactivación de vuelos y la estabilización de factores externos se traduzcan en un repunte sostenido. La estrategia apunta a recuperar la ocupación hotelera y fortalecer la imagen del Caribe mexicano como destino líder, pese a los retos globales que han marcado el año.

