Los proyectos que están en marcha en la Diócesis Cancún-Chetumal se concluirán como parte del legado de Monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, como la Catedral de Cancún al existir el compromiso de los benefactores de terminar la obra, que registra un avance del 50%.
El presidente del Consejo Consultivo de la Fundación Ciudad de la Alegría, Julián Balbuena, aseguró que el obispo emérito dejó grandes obras e instituciones como el Seminario Menor y Mayor, una comunidad católica sólida y trabajo comunitario, así como su respaldo a instituciones como la Ciudad de la Alegría y otras que atienden las necesidades de la población en condición vulnerable.
Por ello, para honrar su memoria, darán continuidad a los trabajos y harán equipo con el nuevo obispo electo, quien iniciará su ministerio en la Diócesis el 27 de febrero.

