Lourdes Elizondo Cárdenas, hermana de Monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, afirmó que están gratamente sorprendidos por todas las muestras de cariño que los feligreses han manifestado en memoria del obispo, ya que nunca presumió a la familia su trabajo evangélico ni los proyectos para fortalecer la iglesia en Quintana Roo.
Detalló que fueron ocho hermanos, seis varones y dos mujeres, Pedro Pablo era el segundo y recordó que desde muy pequeño quedo de manifiesto su vocación, siempre quería participar en las actividades de la iglesia y a los 11 años se fue al seminario bajo la tutela de Los Legionarios de Cristo, junto con su hermano, que no concluyó su formación sacerdotal.
La hermana mayor de la familia Elizondo Cárdenas, indicó que Monseñor como hermano era tal cual como lo conocen los feligreses, amable, caritativo, piadoso y siempre que había oportunidad loa visitaba y después de unos días ya quería volver a Quintana Roo, pero sin ningún pesar y siempre trataba de estar en año nuevo con su familia y nunca faltaba en las celebraciones como bodas, bautizos, primeras comuniones y confirmaciones.
Señaló que, en tres años han perdido a tres hermanos mayores, con la reciente muerte de Monseñor, por lo que a su llegada a Cancún quedaron sorprendidos del cariño que le tienen al obispo.
Subrayó que al obispo le gustaba mucho el mariachi y en el caso de la banda es porque le recordaba su tierra, Michoacán y siempre fue muy alegre, disfrutaba mucho de la comida y también se tomaba sus tequilas y ponche con la familia, ya que cuando llegaba de visita, todos suspendían sus actividades para poder convivir y disfrutar de su compañía y cuando algo no andaba bien no les llamaba la atención directamente, lo hacía mediante el Evangelio, desde el púlpito.

