El 2026 es un año complejo para el sector turístico estatal: hasta septiembre se reporta una caída de siete por ciento en la llegada de pasajeros a los aeropuertos de Cancún y Tulum, lo que equivale a aproximadamente 800 mil visitantes menos en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Esa disminución refleja un entorno desafiante para la industria, que depende de la conectividad aérea para sostener sus niveles de ocupación y competitividad internacional, señaló la presidenta de la Asociación Femenil de Ejecutivas de Empresas Turísticas (AFEET) en Quintana Roo, Iliana Zuzuarregui.
La reducción en el flujo de pasajeros impacta directamente en la economía local, desde la hotelería hasta los servicios complementarios, generando preocupación entre los actores del sector, que ven cómo los retos globales repercuten en la dinámica regional.
Zuzuarregui destacó que hay mercados con un comportamiento positivo y que podrían convertirse en aliados para la recuperación: Canadá y Colombia han manifestado una importante intención de viaje al Caribe mexicano, lo que abre la posibilidad de reforzar campañas de promoción en estos países.
En ese contexto, la diversificación de estrategias de promoción y la focalización en mercados con alto potencial se perfilan como acciones prioritarias: el reto para las autoridades y empresarios será mantener la competitividad del destino frente a factores como el costo de la turbosina y la oferta aérea limitada.

