FESTEJAN CON DOLOR Y REFLEXIÓN LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN EL SUR DEL ESTADO

Periodistas y comunicadores en el sur del estado festejaron el Día de la Libertad de Expresión en la capital del estado donde recordaron que la profesión del periodismo ya es una de las labores más riesgosas en el país, ya que en los últimos años son más de 200 muertes de compañeros en el país que fallecieron luchando por este derecho de expresión.

Desde muy temprana hora se dieron cita reporteros y comunicadores de diferentes medios en la capital del estado para colocar ofrendas florales en el “Monumento a la Libertad de Expresión”, en el marco de la conmemoración de este Día.

Ahí se expresaron diversas voces en el sentido de la preocupación por el tema de las ejecuciones, violencia y desapariciones que suman más de 200 en el país, para quienes realizan la labor de comunicar y defender la libertad de expresión.

Johana Maldonado periodista y comunicóloga de diversos medios locales como nacionales expresó que se viven tiempos nuevos y con retos, ya que la libertad de expresión, a su parecer, existe y es necesario seguir trabajando juntos para mantenerla fuera de los temas de gubernamentales de cualquier orden de gobierno.

Mencionó la importancia de que en Quintana Roo se cuente con un escenario nuevo en donde la represión ha dejado de ser una constante como lo fue en anteriores administraciones gubernamentales y por ello dijo que ahora el mayor de los retos es mantenerla, ampliarla y sobre todo compartirla con todos los sectores de la sociedad civil.

Por su parte el periodista y profesionista de la comunicación Rafael Briceño se mostró preocupado por las cifras en América Latina que colocan a México como el segundo país más peligroso para ejercer la profesión de comunicar, después de Siria.

Mencionó que el gobierno federal ha tenido un papel opaco y hasta preocupante por permitir que se generen tantas muertes y desapariciones de quienes todos los días ejercen la libertad de expresión.

Por ello afirmó que no existe una total libertad de expresión, sigue siendo parte de los discursos de la clase política pero que en la práctica no se genera el escenario necesario para ejercerla libre y democráticamente.

Samuel Caamal